| Tomado de : SIA |
Salir de la oficina, usualmente con una sonrisa camino a casa, ya no es tan divertido como antes.
Hace no mucho tiempo, uno podía afirmar con una precisión asombrosa el tiempo que tardaría desplazándose de un punto A a un punto B, pero hoy moverse en Bogotá, debido a las diversas obras en desarrollo se ha convertido cada día en algo más tedioso y complicado, ya ni siquiera madrugar ayuda, -o volarse temprano del trabajo- porque hay tráfico en todos los sentidos y a todas las horas.
No importa si es en buseta, bus, ejecutivo, transmilenio, taxi o un carro particular, el tráfico será inclemente con nuestra paciencia, no me extraña con esto que la gente con el mínimo intercambio reaccione con toda la agresividad posible como si eso le liberara de la frustración de estar detenido en el tráfico.
¿Qué solución podría darle uno a un problema diario como este?
Hace no mucho tiempo, uno podía afirmar con una precisión asombrosa el tiempo que tardaría desplazándose de un punto A a un punto B, pero hoy moverse en Bogotá, debido a las diversas obras en desarrollo se ha convertido cada día en algo más tedioso y complicado, ya ni siquiera madrugar ayuda, -o volarse temprano del trabajo- porque hay tráfico en todos los sentidos y a todas las horas.
No importa si es en buseta, bus, ejecutivo, transmilenio, taxi o un carro particular, el tráfico será inclemente con nuestra paciencia, no me extraña con esto que la gente con el mínimo intercambio reaccione con toda la agresividad posible como si eso le liberara de la frustración de estar detenido en el tráfico.
¿Qué solución podría darle uno a un problema diario como este?





